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La iglesia no está con la oposición sino con las personas

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La iglesia no está con la oposición sino con las personas

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Notipascua.- Baltazar Enrique Porras Cardozo arzobispo venezolano que será cardenal por el papa Francisco el próximo 19 de noviembre, manifestó en Roma que la Iglesia «no está con la oposición, está con las personas».

Porras Cardozo en un encuentro con la prensa en la capital italiana manifestó que «La Iglesia no está con la oposición, la Iglesia está con la gente. (…) En estos últimos cincuenta años la postura de la Iglesia ha sido siempre señalar los problemas»

Venezuela atraviesa una situación difícil

Para el arzobispo el país atraviesa una situación difícil después de que el gobierno actual haya «destruido lo bueno que había antes» y presente una imagen de un estado en el que «no hay qué comer, no hay medicamentos, la violencia está desatada y la impunidad y la corrupción son evidentes».

«En Venezuela se han cerrado en estos 18 años más de 5.000 empresas .Casi todo lo que producíamos ahora es importado, no hay prácticamente producción de nada. Con este sistema, que quiere calcar en buena parte un poco el régimen cubano con su ejemplo, en lo que ha sumido a todo el país es en una pobreza mayor, que era desconocida

«La clase media prácticamente ha desaparecido. En estos momentos sufrimos algo más grave que también afectó en décadas pasadas sobre todo al Cono Sur la fuga de cerebros»

Reconoció que las «relaciones con las personas del alto Gobierno» son complicadas y destacó que lo eran ya con el fallecido presidente Hugo Chávez.

«Desde el principio el presidente Chávez lo que hizo fue ofrecernos a nosotros, a la Conferencia Episcopal, que le diéramos nombres de sacerdotes y obispos para nombrarlos ministros de lo que quisieran»

 Yo le dije «presidente, nosotros no vinimos aquí a negociar puestos, no es eso lo que queremos hacer» y Chávez respondió ah, entonces ustedes no son amigos, sino enemigos».

  Es cierto que la democracia en Venezuela de las décadas de los 60, 70 y principios de los 80 «tuvo su áurea positiva». En los últimos años los gobiernos se han ido alejando de los problemas de la gente.

Hizo también alución a la mesa de diálogo entre el gobierno venezolano y los sectores de oposición, en la que también media el Vaticano, para aplaudir que se «están dando pasos» gracias a la «paciencia y a la constancia».

«La situación en Venezuela no es la misma que desde hace un año, se ha ganado muchísimo, uno quisiera que fuera mañana, pero con paciencia y constancia todo se puede».

Reconoció que existe entre la población una «desconfianza muy grande» porque en anteriores ocasiones en las que se han iniciado conversaciones «han quedado en absolutamente nada».

Porras Cardozo también agradeció el nombramiento como cardenal por el papa Francisco y confesó que recibió una carta de Jorge Bergoglio, en la que le señalaba la felicitación por el cargo pero al mismo tiempo le hacía saber que ser cardenal implica también «una responsabilidad principalmente con los más pobres».

Respecto al pontífice argentino, Porras Cardozo opinó que el papa ha demostrado en diversas ocasiones «un interés especial por Venezuela» y celebró que «nunca como ahora en el Vaticano ha habido altos jerarcas que han tenido una relación directa y bastante cercana con la realidad venezolana».

«Creo que en Europa y en Estados Unidos (…) se ve a veces el estilo del papa Francisco como una cosa así de un párroco bueno, que no tiene mucha profundidad de pensamiento, que se trata simplemente de un buen pastor, y creo que es un error», expuso.

En esta línea, dijo que el reciente nombramiento de Arturo Sosa como superior general de los jesuitas «tiene que ver también no solo con Venezuela sino con la realidad en América Latina», porque la situación que ocurre en el país venezolano «interesa también al resto del continente».

Finalmente, se refirió a la victoria de Donald Trump como presidente de Estados Unidos para rechazar que «se deban hacer lecturas simplistas» de este fenómeno, porque «buena parte» de sus votantes «fueron hispanos», y observó que «el mundo está cambiando».